Sense comentaris encara

GENT

Gent.

El text d’avui no és meu. No és una excusa per a no treballar. Es tracta d’una col·laboració amb l’amic Josep Maria Puig i Baget, un reconegut rapsoda de la Selva del Camp. Cada dia, al llarg d’aquest dilatat confinament, ens acompanya recitant un poema. De vegades, com avui, recita, com diu ell, a la carta. Accepta suggeriments de persones que estimen la poesia. No m’hi he pogut resistir. L’impacte emocional que m’ha provocat aquest deliciós poema el vull compartir amb tots vosaltres. És un poema formidable de Mario Benedetti (1920-2009), un poeta uruguaià. Ple de vida, de força, d’empenta i d’esperança en la nissaga humana. En allò millor que hi ha en cadascú de nosaltres. Hi és, però ho hem de voler cercar. I, quan ho trobem, com diu el poeta, hem de conrear els nostres somnis.
“La gente que me gusta”.
“Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sinó que sabe lo que hay que hacer y lo hace.
La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su pròpia realidad.
Me gusta la gente con capacidad para assumir las consecuencias de sus acciones, la gente que ariesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, però sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justícia. A estos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente que sabe la importància de la alegria y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.
La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energìa, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no defallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivoco o que no sabe algo.
La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semjantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegria, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confiança, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduria, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demàs y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mi, me doy por bien retribuido”.
Manuel Maria Fuentes i Gasó, pvre.
Tarragona, 5 de maig de 2020.

Publicar un comentario